14 de octubre de 2015
       Aovillado de lado contra la gomaespuma, junto al ruido y el calor condensado de los aparatos de soporte vital. Claustrofobia-privacidad entre cables, con correas de sujeción alrededor del pecho y los muslos. Los ojos clavados en la pantalla. La vibración constante del sistema de circulación de aire le aturdía. Fingía que leía, se engañaba a sí mismo mientras esperaba. Su PDA emitió la alarma: Ocho años, seis meses, trece días y catorce horas.

fotón

         Estaban a punto de salir del FTL. Se soltó de las correas y se vistió con el mono de tripulante, hombros rígidos con los parches de todos los países armadores y la palabra CHRONOS sobre el pecho. Botas magnéticas calzadas, cayó atraído a la pared más cercana. Trotó con esfuerzo, apartándose pelo grasiento de la frente.
10 de octubre de 2015
Un ebook que se puede tocar, esa es la llamativa propuesta de Seebook. El concepto resulta llamativo, una genial hibridación entre futuro y pasado de la literatura. Pero, ¿qué es realmente seebook?

seebook logo


Aún no he tenido la oportunidad probarlo (está en la lista de tareas pendientes) así que vamos a basarnos en la información disponible en La Red. Seebook es una tarjeta-la parte que se puede tocar-con un código descargable para un libro o documento en formato digital. Lo más atractivo para mí del concepto, hasta ahora, es que no tiene DMR. Puede descargarse en varios formatos de nuestra elección, las veces que queramos.
6 de octubre de 2015
         Estilizados y ligeros-(¡baratos!)-aerodinámicos, de aspecto mullido-(¡baratos!)-con lengüeta larga. Tejido blanco ribeteado con el color del claro del cielo reflejado en agua cristalina. A sólo quince euros. Sí, me gustaban esos tenis. Un momento, aquí los llaman zapatillas. Señalo, con ansiedad, fijándome más en el cartelito del precio que en las características que tan fugazmente pasaron por algún departamento secundario de mi cerebro. Señalo y espero, muy satisfecho. ¡Tío!―me digo―¡Te estás superando como consumidor avispado!

tenis de correr

         Señalo y no ocurre nada, los tenis (zapatillas), siguen en la estantería. Inmóviles, mulliditos y blancos.