9 de septiembre de 2014
         Comprobó las lecturas en los cuatro monitores, miles de líneas de código, blanco brillante sobre el fondo negro de los TFT. Llevaba semanas obteniendo resultados perfectos en las simulaciones, pero ahora era diferente. La silla de cuero negro, envuelta en marañas de cables unidas con bridas de plástico, podría haber sido sacada de una película de scifi, lo que le erizó el vello del cuerpo fue que era real.



         Suspiró, era el día, escaparía. Se sentó sobre la silla y conectó los electrodos por todo su cuerpo y a la cabeza. Por fin cruzaría la frontera que ningún ser humano había cruzado antes, trasladaría su consciencia al mundo digital, viajaría a un universo carente de fronteras físicas y de impedimentos biológicos. Su mente se expandiría en toda la capacidad disponible, hasta funcionar en el espacio de proceso de un computador cuántico. Pero no podía evitar estar aterrada.
2 de septiembre de 2014
Este pequeño texto (no quiero llamarlo relato) surgió después de probar a hacer un juego de escritura creativa. La música que sonaba de fondo sin duda condicionó las frases que me salieron, y mi amor por el género terminó de hacer el resto.

Cómo único apunte, creo que este es el primer texto publicado en el blog, hasta la fecha, justo después su creación. Sin revisiones previas, sin releerlo mil veces, vamos... podría decirse que en caliente. Así que [ADVERTENCIA]podría haber faltas de ortografía, incluso errores garrafales[ADVERTENCIA] Me he obligado a no decidir si estoy contento o no con el resultado, y el único propósito de la publicación es demostrar que se pueden hacer esta clase de cosas, y pueden resultar divertidas.

19 de agosto de 2014
Hace más de un trimestre que no actualizo el blog, y eso es un cyberpecado. Lo cierto es que ha sido un lapsus bastante absurdo y no creo que vuelva a repetirse, pero me parecía un pelín extraño volver a postear sin dedicar al menos un párrafo a la vergonzosa ausencia.

Pero he seguido inspirado e inscribiendo, aunque a otro ritmo. Un ritmo más propio del verano, más pausado y repleto de momentos de contemplación y aprendizaje. Mientras surfeaba en busca de información para mi inminente lanzamiento a la aventura de la autoedición me crucé con una maravillosa web que no conocía. Una recopilación de recursos, un sitio de visita obligada, vaya.